Meta adquiere Manus para integrar trabajadores digitales autónomos en sus redes

Meta invierte 2.000 millones en Manus para crear agentes de IA que realicen tareas por ti. Una apuesta por trabajadores digitales que redefine nuestra privacidad y el futuro de las redes.

Cuando el algoritmo deja de hablar y empieza a actuar por ti.

El cheque de los 2.000 millones de dólares

Imagina que estás en WhatsApp y, en lugar de solo preguntar a una IA qué tiempo hace, le dices: “Organízame la cena de mañana con mis primos”. La IA no solo te da ideas; reserva la mesa, envía las invitaciones y añade el evento a tu calendario.

Esto ya no es ciencia ficción. El 26 de agosto de 2025, se ha confirmado que Meta ha sacado la billetera para comprar Manus, una startup puntera en agentes de inteligencia artificial. El precio: más de 2.000 millones de dólares.

Esta no es una compra más para rellenar el currículum de Mark Zuckerberg. Es el inicio de una era donde las redes sociales dejan de ser lugares para mirar fotos y se convierten en oficinas con trabajadores digitales a nuestro servicio.

¿Qué es exactamente un agente de IA?

Hasta ahora, lo que conocemos son los chatbots. Tú preguntas, ellos responden. Son como una enciclopedia que habla. Pero un “agente” es distinto. Un agente tiene “manos”.

Esto es como si pasáramos de tener un GPS que nos dice por dónde ir, a un coche autónomo que nos lleva al destino. Manus se especializa en crear sistemas que pueden navegar por internet, usar aplicaciones y completar procesos complejos sin que tú estés supervisando cada clic.

Para Meta, esto significa integrar a estos “trabajadores” en Facebook, Instagram y WhatsApp. Quieren que dejes de saltar entre apps y que su IA lo resuelva todo desde un solo chat.

El factor geopolítico: Adiós a China

Hay un detalle en esta noticia que me hizo levantar una ceja. Meta ha obligado a Manus a desvincularse totalmente de cualquier operación o lazo con China antes de firmar el contrato.

¿Por qué importa esto para tu privacidad? Porque Meta quiere evitar a toda costa que Washington sospeche de sus nuevos juguetes. Al cortar lazos con China, intentan asegurar que los datos que estos agentes manejen no acaben en manos de gobiernos extranjeros.

Es un movimiento de ajedrez político. Si estos agentes van a tener acceso a tus correos, tus cuentas bancarias o tus mensajes privados para “ayudarte”, Meta necesita que el gobierno de EE. UU. confíe plenamente en su seguridad.

¿Qué significa esto para tu privacidad real?

Aquí es donde me pongo la capa de La Sombra y te pido que prestes atención. Si un agente de IA puede reservar un vuelo por ti, significa que tiene acceso a tu pasaporte, a tu tarjeta de crédito y a tus preferencias de viaje.

Estamos entregando las llaves de nuestra casa digital. No es lo mismo que Facebook sepa que te gustan las zapatillas de deporte, a que un agente de Meta tenga permiso para realizar compras en tu nombre.

La comodidad siempre tiene un precio. En este caso, el precio es una integración tan profunda de la IA en nuestra vida que será casi imposible saber dónde terminamos nosotros y dónde empieza el algoritmo de Meta.

“La verdadera vigilancia no es que nos miren, sino que decidan por nosotros mientras creemos que nos están ahorrando tiempo.”

Riesgos que nadie te cuenta

Me puse a trastear con la idea de cómo podría fallar esto y los escenarios son, cuanto menos, inquietantes. Si un agente de IA comete un error, ¿quién es el responsable?

Imagina que el agente de IA de Meta entiende mal una instrucción y cancela una suscripción importante o, peor aún, comparte información sensible con un contacto por error. La autonomía de estos sistemas es su mayor virtud, pero también su mayor peligro.

Además, está el riesgo de la manipulación. Si tu “trabajador digital” es propiedad de una empresa que vive de la publicidad, ¿te reservará el restaurante que más te gusta o el que ha pagado a Meta para aparecer el primero?

Cómo prepararse para la llegada de los agentes

Todavía estamos en los primeros pasos, pero no deberías esperar a que te impongan estas herramientas. Aquí te dejo unos puntos clave para cuando empieces a ver estas opciones en tu móvil:

  • Revisa los permisos: No le des acceso a “todo” por defecto. Si el agente solo va a organizar fotos, no necesita acceso a tu cuenta bancaria.
  • Usa la verificación en dos pasos: Si la IA va a realizar acciones por ti, asegúrate de que cualquier movimiento de dinero requiera una confirmación física en tu teléfono.
  • Mantén cuentas separadas: Mi recomendación es no mezclar tus cuentas de ocio con las de trabajo o finanzas dentro del ecosistema de Meta.
  • Cuestiona las sugerencias: Si el agente te propone una compra, tómate un segundo para pensar si realmente lo necesitas o si es un empujón publicitario.

Conclusión: Un futuro cómodo, pero vigilado

La compra de Manus por parte de Meta es el pistoletazo de salida para que la IA deje de ser algo con lo que chateamos y pase a ser algo que vive con nosotros. Es emocionante pensar que tendremos asistentes personales gratis, pero no olvides que nada es realmente gratis en internet.

Meta no gasta 2.000 millones para hacerte la vida más fácil por pura generosidad. Lo hace para ser el intermediario de cada una de tus acciones digitales. Mi consejo es claro: usa la tecnología, pero no dejes que ella te use a ti.

Fuentes

La Sombra
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