Durante décadas, las empresas tecnológicas y financieras invirtieron millones en construir su mayor ventaja competitiva: sus propios datos. Datos recogidos por equipos humanos a lo largo de años, cuidadosamente analizados, ordenados y protegidos.
Pero Bob McGrew, ex Director de Investigación de OpenAI, acaba de dinamitar esa lógica:
“Los datos propios ya no ofrecen ventaja competitiva. La IA ha hecho que el trabajo detrás de esos datos se vuelva replicable… y, por tanto, reemplazable.”
🧩 El valor no estaba en el dato, sino en el trabajo
McGrew introduce un concepto brillante: “embodied labor” (trabajo incorporado). Se refiere a todo el esfuerzo humano detrás de una base de datos:
— las llamadas de atención al cliente
— los estudios de caso
— los años de anotaciones manuales
— la observación paciente de comportamientos
Todo ese trabajo costó tiempo, dinero y personas. Se asumía que eso era irreplicable. Pero llegó la IA.
🤖 IA generativa: la gran igualadora
McGrew afirma que muchas empresas intentaron entrenar modelos propios con sus datos históricos, creyendo que superarían a modelos generalistas como GPT o LLaMA. Pero se equivocaron:
- Sus modelos de nicho fueron peores que los generalistas de nueva generación.
- El valor no está en memorizar, sino en razonar.
- Y eso, hoy, lo hace mejor un modelo amplio, entrenado en todo el conocimiento disponible.
Con la IA generativa y los agentes autónomos, lo que antes tardaba años de trabajo humano, ahora se replica en minutos.
🔐 ¿Hay algo que no se pueda copiar?
Sí. McGrew apunta que el verdadero valor ya no está en los datos en sí, sino en la relación de confianza con el usuario. Es decir:
Los datos que el usuario te entrega hoy —consciente y voluntariamente— son los únicos que no puede copiar tu competencia.
La ventaja, entonces, está en la personalización, en el acceso directo, en la conversación continua con el cliente. No en los archivos antiguos.
🎙️ Reflexión Sombra Radio
Esta declaración no es menor. McGrew no es solo una voz técnica: es uno de los arquitectos conceptuales de la nueva era IA. Lo que nos dice es simple, pero demoledor:
Tus datos no son tu ventaja. Tu capacidad para construir inteligencia en tiempo real, sí.



